Nuevas tecnologías: cómo afectan a los
jóvenes
02.09.2014 | Un estudio en Capital indica que
un 14 por ciento de los adolescentes pasa más de cuatro horas todos los días
jugando con dispositivos electrónicos. Los varones usan más las consolas de
juegos y las chicas Internet y Facebook.
Por Sergio Limiroski
Ya no sorprende ver hoy a un nene de tres
años manejando el mousse de una computadora mejor que unadulto, a un
adolescente chateando con sus amigos por su celular, subiendo fotos al muro de
Facebook o jugando a la "play" en red. Las nuevas tecnologías
modifican la vida cotidiana de la gente y los más chicos no son ajenos a este
fenómeno.
La doctora Verónica Dubuc, miembro del
capítulo de juego patológico de la Asociación de Psiquiatras de Argentina
(Apsa), indica a La Prensa que los videojuegos y las nuevas tecnologías cambian
los usos y costumbres de chicos y adolescentes.
"Se puede hablar de una subcultura con
las nuevas tecnologías. Hay otro manejo del tiempo. Se observan modos
diferentes de comunicación y hasta una cultura marcada por la inmediatez y la
revalorización de la imagen por sobre la palabra". La especialista
recuerda que los chicos que nacieron con estas tecnologías ya se los considera
"nativos digitales".
OTROS CODIGOS
La prevalencia de la percepción visual hace
que la imagen pasé a tener más relevancia para estas nuevas generaciones.
"Manejan otros códigos, con más presencia de lo gestual. Por ejemplo
saludan con un gesto, usando lo gestual, más que con las típicas palabras de
otro tiempo, el "hola, el buenas tardes".
Algo que ha ocurrido en los últimos tiempos y
que condicionan más a los chicos y a las familias es que los aparatos
relacionados con las nuevas tecnologías se han incorporado a la vida del hogar.
"Hoy ya suelen estar en las casas a
diferencia de algún tiempo atrás donde se jugaba en los cybercafés. Están
presentes en la vida cotidiana".
¿Cuáles son los problemas que puede ocasionar
el uso abusivo de estas nuevas tecnologías en chicos y adolescentes? Dubuc
comenta que el problema no es del dispositivo sino del vínculo con ese
dispositivo. "El problema es cuando se genera una relación
compulsiva". La psiquiatra indica que "hay factores facilitadores de
un vínculo problemático en el sujeto que usa y en el objeto de uso. Por
ejemplo, un adolescente conflictuado, con baja autoestima y de pobre inserción
en sus grupos de referencia probablemente genere un vínculo problemático a la
hora de jugar con los dispositivos que tiene a su alcance".
LOS PROBLEMAS
Un estudio realizado por el Instituto de
Juegos de Apuestas de la ciudad de Buenos Aires en base a un relevamiento a 200
profesionales realizado hace un tiempo, reveló que un 16 por ciento recibió
consultas por problemas de chicos vinculados al juego.
Lo llamativo y preocupante fue, expresa la
profesional, que las consultas en forma indirecta a partir de este problema,
como falta de sueño, ascendió a un 39 por ciento. Otros motivos de consulta
fueron el sobrepeso, en las chicas falta de menstruación e inflamación de la
muñeca.
En estos tiempos la situación sigue siendo
problemática. En un reciente estudio del que participó la doctora Dubuc, sobre
463 jóvenes como representativo de chicos de entre 12 y 19 años de la ciudad de
Buenos Aires de colegios públicos y privados, se indica que un 14 por ciento de
esta población tiene una relación de riesgo con dispositivos de juegos
electrónicos ya que dedica más de cuatro horas diarias a jugar de esta manera.
El trabajo, que será presentado el próximo 16
de octubre en la Casa Cuna, y podrá consultarse en breve en
www.institutodejuegos.gov.ar muestra que quienes sufren más esta situación son
adolescentes con baja autoestima y bajo rendimiento escolar.
"Estas son situaciones en que familias y
educadores deben estar atentos, son señales de alerta en las que se le debe dar
consulta a especialistas que lo ayuden".
Dubuc recuerda la entrevista con la hermana
de un chico con este problema que le dijo: "Mi hermano no tiene problema
con los videojuegos, tiene problema con la vida".
LOS JUEGOS
En cuanto a la manera de jugar, la
investigadora indica que los varones tienden a jugar más con consolas como la
playstation, y las mujeres -que también mostraron problemática en un número
importante- son más de usar juegos por internet o facebook.
Las chicas tienden a apostar menos por dinero
que los chicos. Además, cuando se aburren dejan de jugar. En muchos varones, en
cambio, a pesar de que dicen que están aburridos siguen jugando.
Las chicas, además, se inclinan muchas veces
por el chateo en Facebook más que los chicos.
"El problema de los adolescentes es que
suelen tener cierto conocimiento, intuición del riesgo que puede implicar a
veces comunicarse con extraños, pero a veces pierden esa percepción, no lo
reconocen".
"De todas formas -continúa- saben que no
es lo mismo el amigo que tienen por internet que el que conocen personalmente,
con el que están más tiempo. Reconocen diferentes formas de contacto".
Dubuc, expresa, sin embargo, que no todo es
negativo y hay varias cuestiones a valorar en las nuevas tecnologías. "Lo
mismo que sabemos que hay juegos especialmente diseñados para atraer con sus
secuencias de premio, luces, formas y diferentes estímulos. Eso mismo que
aplicado a la educación, resulta muy útil al aprendizaje y a mejores formas de
comunicación eficaz".
ESPACIO PUBLICO
Más allá de situaciones patológicas, la
profesional indica que el mayor uso de las nuevas tecnologías se da también por
los cambios sociales en general. "Hoy hay un menor uso del espacio
público, se sale menos, hay mas miedos. A eso se suma que salir implica un
programa más caro en términos económicos que quedarse en casa dejando que los
chicos pasen la tarde jugando a la play o en la compu".
¿Cómo padres que se puede hacer para que los
hijos tengan un uso de las nuevas tecnologías armonioso que no los afecte?
Dubuc expresa que "los padres y adultos
en general deben cuidar su rol, alimentar un buen vínculo a través de la
comunicación y el diálogo, y poner límites tolerando el mal humor de los jóvenes
frente a ello".
"Las formas pueden variar pero la
esencia sigue siendo la misma. El límite debe ser puesto por el adulto que
define que no se puede y que sí se puede", expresa.
"Hay alternativas a los dispositivos
electrónicos que suelen ser bien recibidas por los jóvenes, como la práctica de
deportes, la música o el encuentro con amigos".
CUALQUIER HORA
La licenciada Nora Koremblit de Vinacur,
secretaria del departamento de niños y adolescentes de la Asociación
Psicoanalítica Argentina (APA), señala, en tanto, que las nuevas tecnologías no
solo influyen en la vida cotidiana de los jóvenes sino que modifican el
comportamiento de toda la familia.
"Es algo muy nuevo. Por eso también es
complicado para los padres al momento de poner límites porque ellos tampoco
tienen mucha noción del fenómeno", agrega la coautora del libro
"Parentalidades" que se presentará el próximo 11 de septiembre en la
sede de Apa (Rodriguez Peña 1674).
Koremblit de Vinacur dice que es muy difícil
la situación con los adolescentes. "De por sí tienden a separarse, van a
sus cuartos y pueden estar hasta cualquier hora con la compu o el
videojuego".
"Lamentablemente para cuando ocurre esto
se dejó pasar mucho tiempo. Hay que empezar con ellos desde más chicos, cuando
son niños, charlar, preguntarles que hacen, como se van relacionando con la
tecnología".
Algo que es riesgoso, dice la especialista,
es que los chicos tengan los aparatos tecnológicos al alcance de la mano en
todo momento. "Que en el cuarto de los chicos haya tablet, televisor,
compu, videojuego no es bueno. Sin dudas que pasarán muchas horas frente a
ellos".
EN EL CUARTO
Desde su trabajo como terapeuta, Koremblit de
Vinacur indica que le ha tocado atender a varios adolescentes que están
"mucho tiempo con las nuevas tecnologías. No salen de sus cuartos ni para
comer, no comparten la rutina familiar".
"Estas son situaciones a las que los
padres deben estar atentos porque podemos estar ante problemáticas que
necesitan de atención terapéutica". Lo preocupante, señala la
especialista, es cuando estas formas de comunicación adquieren lo que se
denomina una forma fóbica.
"El problema, es cuando el chico o joven
toma como único medio de comunicación el chateo, el contacto solo vía internet.
Que no puede enfrentarse a un contacto personal, cara a cara".
Como consejos, la psicoanalista dice que los
padres "deben estar atentos y abrir siempre un canal de comunicación con
los hijos. Que el adolescente pueda entender con los adultos este nuevo mundo y
compartir lo que le pasa"
















